Perfume barato y feromonas.

Publicado: 13 diciembre 2009 en Bajo el narcótico llamado Luna

Esta noche, fuí a la presentación de un libro al Hostal Virreyes. Con una hora de retraso, por supuesto, abordé el trole que se va sobre el carril de contraflujo por Eje Central.

Estuvo cabrón subir los tres escalones gigantes del autobus, tomando en cuenta lo hiper-fashion que iba: pantalón apretadito, sueter llamativo, bototas-taconcito…uffff!!!

Pagué mis cuatro pesos correspondientes, cerré la cartera y caminé tambaleante por el pasillo chicloso del trole con el objetivo en la mira: El asiento de enmedio, el de hasta atrás.

Me senté, me hice la digna y puse jeta  mamona -¡¡ Ni se me acerquen, pendejos !! -. A mi derecha viajaban dos morras hiper arregladas. Estaban guapas y el plus de tener esa belleza “particular” *guiñoguiño*.  Osease, daban la facha de ser el tipo de mujeres que ya saben por donde va la raya.

De pronto me llegó un olor delicioso  – Disculpa  ¿qué perfume usas?-  Labios Rosas volteó y dijo -Emporio de Armani con feromonas- con mirada cómplice vio a su amiga y continuó – Es que la chava de la tienda de esencias,  me dijo que si no lo quería con feromonas; yo la verdad no creo en eso pero pues le dije que si-.

Para este momento, Labios Rosas ya me estaba pasando la botella que sacó de un estuche super nice  y agregó – Si quieres…. ponte-  y sonrió. En ese momento, las dos soltamos LA mirada, esa que sólo las mujeres somos capaces de entender; como aquella que que le aventó la bruja a la Blanca Nieves cuando le decía que con una manzana el principe vendría por ella; algo que traducido con palabras sólo puede significar… ” Toma, éste es el secreto”.

Lo tomé, miré el frasco transparente con la leyenda borrosa de Armani y con un chingo de gusto me rocié sobre el cuello. -¿Y te ha servido?- pregunté con sonrisita picarona mientras el trole avanzaba ya muy cerca de mi destino… – Si, si me ha servido, es que como nosotras trabajamos en un bar a veces me tengo que estar poniendo, aunque poquito porque es muy ruidoso, pero siempre dicen que huelo bonito y si caen con eso-  Contesté con lo único que se me ocurrió que fue un bonus extra para el ego de una mujer que ha pasado tantas horas frente a un espejo arreglándose  -Ay, bueno, caen porque estás bonita, wey. Pongámoselo a una fea y a ver si funciona-

La amiga de Labios Rosas la volteó a ver riéndo. Ya para este momento las tres éramos amigas, algo más que camaradas, mucho más que damas de compañía que se levantan de la mesa y se dirigen hacia el tocador mientras cuchichean…es más, estábamos en un momento onírico tal,  que yo sólo esperaba que  apareciera de la nada una taza de café y me empezaran a platicar de qué tamaño la tiene, cómo se mueve y qué hace después de coger. De esa gente que uno… ya no se encuentra en camiones, puesnnn.

La parada en donde yo tenía que pedir bajada se acercaba y me empecé a inquietar. Labios Rosas viendo que se acercaba el triste final susurró -Es que  el bar en donde trabajamos es de ficheras- ¡¡¡ FICHERAS, FICHERAS !!!  Lejos de espantarme reí. ¡¡ No mames !!  Acababa de recibir uno de los secretos milenarios mejor guardados para engatuzar  hombres, obsesionarlos, enloquecerlos hasta el delírio y dejar que, con un sólo un chasquido oloroso, te bajaran el cielo, la luna y las estrellas.

 – ¡¡Que chingón!!  Osea que ustedes se las saben de todas- todas para ligar hombres ¿ no? Yo que soy  bruta para ligar, pues de fichera muero de hambre, cuando yo ligo, a los 20 minutos le estoy preguntando al cabrón si ya se aburrió- Labios Rosas, la amiga y yo reímos ligeramente nerviosas. -¡Nah! Aprendes, siempre aprendes- remató la amiga, gracias a lo cual le conocí la voz   – Además es un chingo de varo el que ganas-.

Para ese momento, el trole ya había cruzado mi parada  Salto del Agua. Yo como pude y con bototas, me levanté tambaleante gritando ¡¡No, bajaaaan!! – Labios Rosas apurada por mi, gritó – Dame tu número y te llamo-, todo mientras que la amiga se notaba inquieta porque casi me iba de boca sobre un asiento. Desde la puerta del camión grité – A ver, es 5521525… ¡Ah! No,mejor te doy el nuevo, pero espera porque no me lo sé-

Saqué el fono del pantalón – A ver, mejor dame el tuyo y ahorita te mando un mensaje, guardas mi teléfono y me llamas-. Labios dictó un número como si en eso se le fuera la vida, el camión cerró sus puertas justo un segundo después de que pisara la banqueta y tecleara el último dígito.

Caminé toqueteándome como todos los mexicanos cuando salen de un lugar de mala muerte: ¿Cartera?, ¿huevos? ¿Llaves? teléfono en mano. Todo en orden. Labios todavía se asomó por la ventana del camión andante -¿Cómo te llamas?-, -Alixeeeeee- grité cuando el trole ya le llegaba.

Sonreí, moví mis botas por la banqueta oscura y vacía y cruce Eje Central. Por mi mente pasaban todo tipo de pensamientos bizarros: lo raro que era conocer a ese tipo de personas, lo que me iba a poner cuando saliera con ellas, mi cara de asombro cuando me contaran los secretos de seducción que de seguro, aprendieron en la clase a la que van todas las ficheras del mundo: Modulo I.- Cómo lograr que te inviten un trago sin sentirte comprometida, Módulo II.- Úselo y deséchelo con 3 simples movimientos.  

Yo la neta, ya me veía conquistando a todos, casándome con un millonario, heredando un pony, autos, casas y demás mamadas con lo que las frivolitas sueñan. Confieso que por un minuto, me dejé llevar por esa vida facilíta que te da el cuerpo lleno y la mente vacía.

De la emoción, ni me fije que un pendejo casi me atropella. Por fin llegué al Virreyes y antes de entrar al bar, como quinceañera que revisa doce veces al día el mensaje del wey que se la anda tirando,saqué el teléfono: Carpeta mensajes, Carpeta borradores, y- PENDEJAAA- El alma se me fue al piso – EL PINCHE TELÉFONO NO SE GUARDÓ- Casi lloro de coraje ¬¬ RIAL.

El resto, pues es historia. No llegué a la presentación del Hunter, pero si a una obra de teatro piterísima.  Terminé sola, rodeada de raboverdes acosadores, no llegó mi amiga; toda triste y malacopa pensando lo que fue y no será, imaginando cuánto pasto le hubiera dado a mi pony, en qué número de la Quién hubiese aparecido mi escándalo amoroso con  Kathy Perry o Hugh Grant, de qué color pude haber pintado mi Penthouse de las Lomas….. FUCK ¬¬  Ah, pero eso si,  con mis bototas chingonsísimas ¬¬

Os quiero…. a ratos.

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comentarios
  1. Nooooooooooooooooooooo.

    ¡Qué coraje!

  2. fire_tony dice:

    Aish, yo que te iba a decir que me invitaras cuando salieras con ellas.

  3. Clipso_Total dice:

    jajaja te busco si te atreves a borrarlo. Pfffffffff pésimo que se te haya ido el número, a la mitad de tu relato ya me veía yo twitteandote para pedirte los consejos dados por labios rosas. No me imagine a un pony pero si rodeada de músicos de cabellera larga y gorrito sexy. Lástima, las cosas pasan por algo… al menos tienes el perfume 😀

  4. Chaam, ¡qué malísima pata haber perdido ése número! Por un momento tuviste en tus manos la posibilidad de acercarte al gran secreto de la humanidá.

    Ni modo.

  5. Darinka dice:

    ¡Catástrofe tras catástrofe!

    Qué perversidad tan sabrosa en esta crónica! Y tan lasciva! Creo que te rodearon los raboverdes al final de la obra por haberte puesto esa esencia de lujuria…

    Aunque creo que está de sobra. Nada más de leerte pude olfatear el perfume de la seducción.

  6. amante_bandida dice:

    Te amo Darinka :3

  7. Qué belleza, chingá.
    Es que no eran amigas, ni comadres, ni BFF: Eran cómplices. Cazadoras.
    Me encató tu relato, manita. Eres enorme: De esas cosas que se leen con ganitas, pero de veras. Rifada; por eso te amo.

  8. malvibroso dice:

    Excelente relato! Así pasan esas cosas, la gente que de alguna manera “nos marca” no deja rastro, pareciera que desvanece. Al final, solo queda tu sonrisa perversa de un recuerdo, y la que dejas en nosotros que ahora somos cómplices.

  9. Viko dice:

    pero al menos conservas el mio 😉

  10. Alce Azul dice:

    Sólo puedo escribir: Cagadísima… Qué anécdota tan rifada, jajajajaja…
    Saludos.

  11. rageforst dice:

    Yo hubiera aplicado la de abordar por periodos cortos la misma ruta, y si es de hueva, ver donde se subieron… y checar ese punto estratégico, si las mujeres ya estaban en el trole, es medir las distancias, la base de esos trolebuses está en Taxqueña checar las paradas y a nivel sociocultural designar unas cuantas paradas (sin albur), ahora bien, por lo que supongo, han de venir desde taxqueña, pero bueno… buen relato

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